Pronunciamiento de la V Asamblea de la Red Mayense de Guardianas y Guardianes se Semillas

Somos la Red Mayense de Guardianas y Guardianes de Semillas, entregamos nuestras 13 palabras a los
oídos y corazones que escuchan en los pueblos de nuestro territorio maya, entregamos nuestras 9
palabras al viento, a la tierra y a nuestras fuerzas para seguir caminando en esta lucha por la defensa de
nuestras semillas y el territorio, es decir, por la vida.

13 palabras, semillas de celebración.

  1. Agradecemos al Corazón del Cielo y al Corazón de la Tierra, porque en los días 12 tz’i, 13 Batz y 1 Eb de nuestra cuenta del tiempo (30 de septiembre al 2 de octubre) celebramos nuestra V Asamblea y nos pudimos reunir en alegría y celebración los pueblos mayas de los estados de Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Reflexionamos sobre la importancia de las semillas y compartimos el alimento producto del Ich Kool, reconociendo y entendiendo las diferencias de nuestras geografías, pero coincidiendo en el modelo de nuestra agricultura maya y en nuestras formas de defender la vida.
  2. Somos hombres y mujeres de maíz recordarnos, reconocemos y asumimos nuestra encomienda escrita en el Popul Vuj; practicar nuestras ceremonias, mantener la siembra de las semillas, seguir practicando la milpa y promover que la mejor manera de defender las semillas es seguir sembrándola
  3. Agradecemos a los vientos, al sagrado fuego y el sagrado maíz por darnos la claridad y que el tejido de nuestras palabras nos permitió comprender, aceptar y promover la importancia de que tanto las semillas, la tierra y la lucha de territorio se los vamos a heredar a las y los jóvenes, para que el día de mañana, sigamos viviendo como pueblo, sigamos teniendo semillas a través de los que hoy son jóvenes.
  4. Reconocemos a Nuestra Madre en la Tierra, por lo tanto asumimos su defensa, sabemos que para ello es indispensable también la defensa de la sagrada agua, las semillas y la cultura.
  5. Celebramos que la defensa de las semillas, de la Madre Tierra y la sagrada Agua, nos permiten tener, alimentos sanos. Eso es lo que queremos, tener salud y alimentos sanos.
  6. Agradecemos a las abuelas y abuelos de los primeros tiempos y a todas y todos que han estado antes que nosotras y nosotros por dejarnos esta herencia, por permitirnos trabajar con las semillas. Por enseñarnos los principios de nuestra relación con la Madre Tierra; pedir permiso, pedir perdón, agradecer, celebrar, compartir y restituir.
  7. Nos comprometemos con las abuelas y abuelos, a seguir cuidando la tierra y para esto, heredarla a las y los jóvenes, asegurándonos que el uso que se le da a la tierra sea con los principios de nuestro pueblo maya, principalmente que la decisión sobre el uso de la tierra sea a nivel comunitario, no solo ejidal, considerando que la tierra, como las semillas, son sagradas y para uso común. Nos comprometemos a impulsar esta reforma agraria entendida como los cambios respecto al uso, destino y disfrute de la tierra en nuestras comunidades y la incorporación de los jóvenes y las mujeres.
  8. Queremos seguir siendo y vivir como pueblos con nuestras propias normas y con nuestra forma natural y cotidiana, para esto nuestras semillas no pueden ni debe convertirse en un bien privado pues es la herencia de la humanidad y un bien colectivo.
  9. Celebramos que estamos reunidos y seguimos avanzando al ritmo de nuestros pasos a pesar de las amenazas externas y dificultades internas.
  10. Encontramos en nuestra propia forma de entender la salud comunitaria y nuestras plantas medicinales nuestra fortaleza, las seguimos cultivando, conociendo y celebrando. A través del reconocimiento y respeto por nuestras parteras, sanadoras y sanadores, la mantenemos viva.
  11. En nuestra forma de ser pueblo, tenemos valores, principios y derechos, no se excluye a nadie, en armonía como pueblos y con la naturaleza.
  12. Celebramos que a pesar de todas las amenazas y agresiones tenemos monte, semillas, tierra y vida para seguir organizándonos, reuniéndonos, para tener buena alimentación y fuerza para mantenernos firmes en la defensa de nuestras semillas y el territorio.
  13. Celebramos que seguimos viviendo nuestra espiritualidad como nos lo enseñaron nuestras abuelas y abuelos y también con las nuevas formas que sentimos necesarias ante la forma en que estamos viviendo actualmente, pero desde el corazón profundo de la espiritualidad con el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra.

9 palabras, nuestras exigencias para el mañana.

  1. Nosotros nos reconocemos como pueblos mayas, estamos vivos, y somos originarios de este territorio, por lo tanto exigimos el respeto a nuetro derecho como pueblos orignarios y a nuestras normas propias.
  2. Denunciamos la simulación legalista que realiza el Estado a través de decretos, por ejemplo, el decreto contra el uso del glifosato, pero que en los hechos no funcionan, las instituciones por una parte promueven a medias este decreto, mientras a través de otros programas públicos con mayor financiamiento, siguen promoviendo el uso de agroquímicos.
  3. Nos oponemos a los megaproyectos que en lugar de traernos beneficios, nos traen violencia, desarticulación, desplazamiento, erosión de la identidad; entre estos el mal llamado tren maya, las mega granjas, monocultivos agroindustriales, la llamadas energías verdes como eólicos y fotovoltaicos que agreden a nuestra comunidad.
  4. Nos oponemos a que nuestras semillas sean consideradas variedades vegetales, para nosotros como pueblos, las semillas son parte integral de nuestra vida, ellas nos dan vida y nosotros a ellas.
  5. Denunciamos y responsabilizamos al Estado quien promueve, permite u omite acciones que las empresas aprovechan para afectar a nuestros pueblos.
  6. No vamos a seguir permitiendo, que personas o instituciones externas vengan a decirnos cómo debemos organizarnos, cómo debemos alimentarnos, cómo debemos de vivir y soñar nuestra vida.
  7. Exigimos el respeto y reconocimiento por nuestra propia forma de entender y vivir la salud comunitaria.
  8. Denunciamos que son los megaproyectos los que nos desplazan, nos despojan y destruyen nuestra forma de ser pueblo.
  9. Exhortamos a nuestras comunidades mayas a que revisen la forma en que se está decidiendo sobre la tierra, los ejidos que no consideran a los jóvenes y a las mujeres, ponen en riesgo la defensa del territorio y nuestro futuro como pueblo.

¡Las Semillas no se defienden solas, para eso estamos nosotras, nosotros, los pueblos de maíz!
¡Vivan los pueblos originarios!
Chacsinkin, Yucatán
2 de octubre del 2022
-No se olvida-

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